“La industria energética atraviesa una etapa de consolidación y Bahía Blanca será protagonista de una nueva ola de crecimiento”

El ingeniero industrial bahiense Nicolás Rosés, referente del sector oil & gas analizó el presente de la energía en Argentina, el impacto de Vaca Muerta, el rol estratégico de Bahía Blanca, el GNL en Río Negro y la importancia de acercar la industria a las nuevas generaciones

Con una extensa trayectoria en operaciones y logística dentro de la industria energética, el ingeniero Nicolás Rosés dialogó con Polígono Industrial sobre el crecimiento del sector, las inversiones que se proyectan para Bahía Blanca y la necesidad de formar profesionales preparados para una etapa histórica de expansión del oil & gas argentino.

“La industria energética argentina atraviesa un momento histórico”

Polígono Industrial: Para comenzar, ¿Podría contarnos brevemente sobre su trayectoria profesional y cuál es su rol actual dentro de la industria del oil & gas?

Ing. Ind. Nicolás Rosés: Soy ingeniero industrial egresado de la Universidad Nacional del Sur. Me fui de Bahía Blanca en el último año de la carrera buscando oportunidades profesionales y eso me permitió trabajar en distintos puntos del país e incluso en el exterior. A lo largo de esos años recorrí prácticamente todos los sectores de la industria del oil & gas, principalmente en operaciones y logística operativa.

Me especialicé en tareas vinculadas al soporte de operaciones offshore, soporte marítimo, terrestre y aéreo para proyectos energéticos, además de terminales marítimas y plantas de almacenamiento. Esa experiencia me dio una visión muy integral del mercado energético argentino.

P.I.: ¿Cuál es hoy la principal actividad de BAHÍA PETRÓLEO y en qué etapa de desarrollo se encuentra la empresa?

Ing. N.R.: Bahía Petróleo nació en 1996 como el primer operador de la Posta de Inflamables. Es una PyME bahiense dedicada principalmente a la logística energética: carga y descarga de buques, operaciones de control de derrames y proyectos de infraestructura asociados a puntos de transferencia de carga.

Actualmente operamos desde Bahía Blanca y también desde distintos puertos del país, desde la Patagonia hasta el norte argentino. Hoy estamos en una etapa de fuerte crecimiento acompañando la expansión de toda la cadena energética vinculada a Vaca Muerta y al desarrollo exportador.

“Bahía Blanca vivirá una tercera gran ola de crecimiento”

P.I.: ¿Cómo describiría el presente de la industria del petróleo y el gas en Argentina?

Ing. N.R.: El momento actual es excelente. Argentina logró el autoabastecimiento y hoy ya se exporta fuertemente petróleo y gas. Estamos entrando en una curva de producción y exportación exponencial. Más aún si los precios de realización del crudo y del gas acompañan como este año eso acelera esta curva.

Durante años reclamamos la necesidad de desarrollar infraestructura para evacuar la producción de Vaca Muerta y hoy eso finalmente está sucediendo. Se están ejecutando oleoductos, gasoductos, terminales portuarias y proyectos de exportación que cambian completamente la escala de la industria. Es un claro ejemplo como Puerto Rosales, el Puerto de Bahía Blanca. La cadena del oil and gas que no solo es gas y petróleo sino también sus derivados.

Bahía Blanca va a ser protagonista central de esta etapa. Ya vivimos una primera ola de crecimiento con el polo petroquímico y luego otra con proyectos como MEGA y Profertil. Ahora se viene una tercera ola vinculada al crecimiento energético y petroquímico que tendrá un impacto enorme sobre la ciudad y su ecosistema de proveedores.

P.I.: ¿Qué importancia tienen la innovación, la tecnología y la capacitación profesional?

Ing. N.R.: Son fundamentales. Las tecnologías no convencionales vinculadas al fracking hicieron posible el desarrollo de Vaca Muerta. La innovación permitió bajar costos, hacer más eficientes las operaciones y volver competitivo al producto argentino en mercados internacionales, para compensar el extra costo de flete marítimo por lejanía geográfica. Clave para competir en el mundo ya que el mercado de commodities está totalmente globalizado.

En lo personal siempre aposté a la formación continua. Luego de recibirme de ingeniero industrial hice un posgrado en logística integrada y posteriormente una maestría en negocios. La capacitación permanente es indispensable tanto para los profesionales como para las empresas.

También es muy importante que las universidades trabajen integradas con la industria, con un enfoque más pragmático y conectado con la realidad productiva.

“Los jóvenes tendrán pleno empleo dentro de la industria energética”

P.I.: ¿Cómo surgió el vínculo con la Universidad Nacional del Sur?

Ing. N.R.: La Universidad Nacional del Sur me convocó hace dos años, cuando se abrió la nueva Tecnicatura en Gas y Petróleo. Daniel Borio, investigador del CONICET y profesor del Departamento de Ingeniería Química, me invitó a compartir experiencias con los estudiantes dentro de un ciclo de charlas.

La propuesta me pareció excelente porque era una carrera que faltaba en Bahía Blanca y representa una enorme oportunidad para los jóvenes.

P.I.: ¿Qué experiencias buscaron transmitirles a los alumnos?

Ing. N.R.: Más allá de lo técnico, busqué transmitir entusiasmo y mostrarles la enorme cantidad de nichos y posibilidades que existen dentro del oil & gas. Muchos jóvenes quizás desconocen sectores como el offshore o las distintas áreas operativas que existen en la industria.

Mi intención fue acercarles una mirada real del mercado laboral y demostrarles que el esfuerzo vale la pena. Creo sinceramente que quienes hoy estudian estas carreras tendrán pleno empleo y muy buenas oportunidades de crecimiento.
“Podrán buscar posibilidades en nuestra ciudad, en Neuquén, Buenos Aires o incluso la Patagonia”

P.I.: ¿Qué le generó volver a la universidad para dialogar con futuros profesionales?

Ing. N.R.:  Fue una satisfacción enorme. Después de 18 años volver a las aulas donde me formé y compartir experiencias con estudiantes fue algo muy movilizador.

Me vi reflejado en ellos, sentado en esas mismas butacas escuchando a profesionales de la industria. Hoy me toca estar del otro lado y creo que es importante devolver algo de todo lo que uno recibió de la universidad pública.

“Felicito esta iniciativa que tiene la Universidad Nacional del Sur y a su vez al Depto. De Ingeniería Química”

“Las inversiones ya están en marcha”

P.I.:  Desde su mirada, ¿qué desafíos enfrenta hoy la industria en infraestructura e inversiones?

Ing. N.R.:  El principal desafío años atrás en el país, presentado de manera crítica por ejemplo en la feria del oil and gas era un cuello de botella en la infraestructura de evacuación, el meadstream, pero hoy ya se están concretando proyectos muy importantes. Se hicieron gasoductos, oleoductos y ahora incluso ya quedaron completos, por lo que se requieren nuevas ampliaciones.

Estamos hablando de inversiones multimillonarias: terminales exportadoras, plantas de gas licuado, ductos y nuevas plantas petroquímicas. Todo eso también genera oportunidades enormes para proveedores y empresas regionales.
“Las empresas están buscando desarrollar proveedores en el lugar, que por ahí son atípicos”

Bahía Blanca tiene un ecosistema industrial mucho más maduro gracias a sus décadas de desarrollo petroquímico y eso le permitirá dar un salto de escala muy importante en los próximos años.

P.I.: ¿Cómo puede impactar el escenario económico en el futuro energético argentino?

Ing. N.R.: Creo que el desarrollo energético argentino, no tiene freno y se encuentra consolidado. Vaca Muerta es un recurso estratégico extraordinario y las inversiones que se están realizando son proyectos a 20 años o más.

Además, el aporte que hoy genera el sector a la balanza comercial argentina es enorme y seguirá creciendo. Eso convierte al oil & gas en uno de los principales motores de la economía nacional.

“Toda esta cadena de oil and gas y subproductos, va a enlazar los eslabones de diferentes plantas, con el proceso de los subproductos hasta llegar a los productos exportables” Gas licuado, crudo, GLP. Químicos.

Por supuesto, es importante mantener condiciones macroeconómicas razonables y un riesgo país competitivo para facilitar el financiamiento internacional de estos proyectos.

“Los proyectos requieren de grandes inversiones para construirse, también realizan un Project finance, una estructuración financiera, colocando deuda en bancos internacionales. Esto requiere que el riesgo país esté en puntos bajos, clave para que esto avance”


“El esfuerzo vale la pena”

P.I.:  Pensando en los jóvenes que buscan insertarse en la industria, ¿qué consejos considera fundamentales?

Ing. N.R.: Les diría que mantengan el foco y no abandonen el proceso de formación. El contexto que van a encontrar cuando ingresen a la industria es muy favorable y tendrán enormes posibilidades de crecimiento personal, profesional y económico.

También les recomendaría que se vinculen con distintos sectores y profesionales para conocer todas las alternativas que existen dentro del oil & gas. Es una industria enorme, con oportunidades en todo el país: offshore, upstream, logística, terminales, ductos, petroquímica y muchas otras áreas. Argentina tiene un potencial energético extraordinario.

“Para los estudiantes les diría que no claudiquen y se preparen ya que tendrán grandes oportunidades en los próximos años”


 “Argentina tiene una oportunidad histórica para convertirse en exportador global de GNL”

El ingeniero bahiense forma parte del megaproyecto de gas natural licuado que Southern Energy desarrolla en Río Negro y destacó el potencial estratégico de Vaca Muerta para abastecer al mundo.

P.I.: ¿Cómo surgió la convocatoria para integrarse a este megaproyecto de GNL y qué representa en lo personal y profesional formar parte de esta iniciativa?

Ing. N.R.:  Me incorporé recientemente al proyecto de gas licuado en Río Negro impulsado por Southern Energy, la nueva compañía conformada por un consorcio de petroleras para desarrollar el primer gran proyecto exportador de GNL de la Argentina.

La convocatoria surgió a partir de mi experiencia previa en offshore y logística operativa. Venía de participar en el proyecto de perforación del pozo Argerich frente a las costas de Mar del Plata y también de distintos trabajos vinculados a operaciones marítimas y construcción offshore. En lo personal representa una enorme satisfacción porque siento que estoy aportando valor en un proyecto estratégico para el país, con impacto real sobre la economía argentina. Profesionalmente significa integrar todas las experiencias que fui desarrollando durante años en offshore, logística marítima y operaciones internacionales.

Además, es un gran salto para mi carrera porque voy a participar tanto en la etapa de construcción submarina y despliegue de activos offshore, como luego en la operación de las unidades flotantes de licuefacción.

P.I.: El proyecto contempla infraestructura offshore y onshore de gran magnitud. ¿En qué etapa participa actualmente y cuáles son los principales desafíos técnicos?

Ing. N.R.:   Actualmente el proyecto se encuentra en una etapa temprana de desarrollo. Durante este año y el próximo se avanzará con la instalación de ductos submarinos hasta aproximadamente siete kilómetros de la costa, en la zona de Fuerte Argentino, al sur de Las Grutas.

Mi participación está vinculada principalmente a la construcción submarina, despliegue de activos marítimos y logística operativa offshore. Se trata de una integración muy compleja entre infraestructura terrestre y marítima.

Uno de los principales desafíos técnicos es coordinar toda la operatoria offshore: buzos de saturación, buques de construcción submarina, heavy lift, conexiones fijas para las unidades flotantes y toda la logística de soporte. Además de la infraestructura energética, también debe desarrollarse toda la operación logística complementaria: bases en San Antonio Este, movimiento de materiales, traslado de personal internacional y coordinación de múltiples embarcaciones de apoyo que trabajarán alrededor de las unidades FLNG.

P.I.: ¿Qué tiempos manejan hoy para la ingeniería, construcción y puesta en marcha integral del proyecto?

Ing. N.R.:  Los tiempos ya están corriendo y son muy exigentes. La primera unidad flotante FLNG está prevista para fines de 2027 y comenzaría a producir durante el verano argentino, aprovechando el excedente estacional de gas.

Mientras tanto, se avanza en paralelo con el gasoducto dedicado desde Neuquén hacia Río Negro. Una vez operativo ese ducto, permitirá incorporar una segunda unidad flotante, actualmente en construcción en China, que llegaría hacia fines de 2028. Con ambas unidades funcionando, el proyecto podrá operar a plena capacidad durante todo el año. Entre este año y el próximo se concentrará gran parte de la ingeniería y construcción submarina para dejar lista toda la conexión offshore antes de la llegada del primer buque licuefactor.

P.I.:  El mercado global del GNL continúa creciendo. ¿Qué oportunidades tiene hoy la Argentina?

Ing. N.R.:  El GNL es una enorme oportunidad para Argentina y para toda Sudamérica. La tecnología de licuefacción permitió en las últimas décadas transportar gas natural a grandes distancias y eso abrió el mercado global del gas.

Hoy Europa y Asia buscan proveedores confiables y alejados de los conflictos geopolíticos internacionales. En ese contexto, Argentina tiene condiciones extraordinarias gracias a Vaca Muerta y a sus enormes reservas de shale gas.

Además, la infraestructura que durante años fue una limitación ahora comienza a desarrollarse. Eso permite pensar seriamente en exportaciones de gran escala. Incluso Southern Energy ya firmó acuerdos recientes con Alemania para provisión de gas natural.

Creo que Argentina está frente a una oportunidad histórica de posicionarse como exportador estratégico de energía para el mundo.

P.I.: ¿Qué otros proyectos vinculados al GNL avanzan actualmente en el país y qué impacto podrían tener?

Ing. N.R.: Hoy los proyectos más firmes son el de Southern Energy en Río Negro y también Argentina LNG, liderado por YPF junto a ENI, que prevé instalar nuevas unidades flotantes en la misma región.

También comienzan a aparecer otras iniciativas privadas, como proyectos vinculados a la empresa Camuzzi junto a operadores internacionales para desarrollar licuefacción flotante en La Plata.

Años atrás existió la experiencia piloto de la barcaza Tango FLNG en Bahía Blanca, pero el contexto todavía era distinto y el mercado no tenía el nivel de desarrollo actual.

Todos estos proyectos pueden generar un impacto enorme para el país porque permitirán multiplicar las exportaciones energéticas, acelerar la producción de Vaca Muerta y consolidar a Argentina como uno de los principales jugadores del mercado regional y global de gas natural licuado.


Southern Energy S.A. (SESA)

Lidera el megaproyecto de infraestructura y exportación de Gas Natural Licuado (GNL) más importante de la Argentina, ubicado en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro
Detalles clave del proyecto
Inversión y Socios: El consorcio requiere más de US$ 15.000 millones e involucra a empresas líderes del sector energético: Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
Infraestructura: El plan contempla la construcción de gasoductos (onshore y offshore) desde Tratayén hasta la costa de San Antonio Este, y el despliegue de unidades flotantes de licuefacción (como la Hilli Episeyo de Golar LNG).
Capacidad: Se proyecta producir hasta 6 millones de toneladas de GNL anuales

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Argentina LNG

Argentina LNG
YPF
Es el megaproyecto liderado por YPF junto a socios internacionales como ENI y otras compañías globales.
Argentina LNG es más amplio y apunta a desarrollar una plataforma exportadora de GNL a gran escala para las próximas décadas, también en Río Negro. Dentro de ese esquema podrían instalarse varias unidades de licuefacción flotantes y eventualmente infraestructura terrestre.
Golfo San Matías. Río Negro


Argentina LNG — principales números del proyecto

  • Gasoducto dedicado de 48 pulgadas
  • Extensión aproximada del gasoducto: 520 km
  • Poliducto dedicado de 22 pulgadas
  • Traza del poliducto: 526 km
  • Capacidad del poliducto: 15.000 toneladas diarias
  • Dos barcos licuefactores FLNG offshore
  • Ubicación de los buques: 7 km de la costa
  • Profundidad operativa: 40 metros
  • Capacidad por unidad FLNG: 6 millones de toneladas anuales
  • Operación marítima: 365 días al año
  • Buques metaneros de entre 140.000 y 215.000 m³
  • Planta fraccionadora terrestre: será la más grande de Argentina