Por Verónica Dobronich
Cada vez que una empresa entra en modo “crisis”, hay una reacción casi automática: congelar ingresos, recortar gastos y suspender capacitaciones. Como si aprender fuera un lujo prescindible y no una de las pocas inversiones que realmente sostienen a una organización cuando todo lo demás se vuelve incierto.
La paradoja es clara. Justamente en los momentos de mayor presión, volatilidad y cambio, las empresas necesitan personas con más recursos emocionales, cognitivos y relacionales, no menos. Sin embargo, la capacitación suele ser una de las primeras víctimas del ajuste.
Invertir en formación no es una moda, ni un beneficio blando, ni un gesto de buena voluntad. Es una decisión estratégica de supervivencia y de futuro.
En qué deberían capacitarse las empresas siempre
Más allá del contexto económico, tecnológico o político, hay capacidades que nunca pierden vigencia y que hoy son directamente críticas.
Liderazgo consciente
La primera es el liderazgo consciente. No alcanza con saber gestionar tareas, presupuestos o indicadores. Liderar implica tomar decisiones en escenarios ambiguos, sostener conversaciones difíciles, regular el clima emocional de los equipos y dar dirección cuando no hay certezas. Esto no es intuición: se entrena.
Inteligencia emocional aplicada al trabajo
La segunda es la inteligencia emocional aplicada al trabajo. Autoconocimiento, autorregulación, empatía y habilidades sociales no son conceptos teóricos. Impactan directamente en la productividad, en la calidad del vínculo con clientes, en la prevención del burnout y en la retención del talento. Equipos emocionalmente entrenados cometen menos errores, se adaptan mejor y colaboran más.
Comunicación efectiva y asertiva

La tercera es la comunicación efectiva y asertiva. En épocas de sobreinformación y ansiedad, comunicar mal sale carísimo. Las empresas necesitan líderes y equipos que sepan escuchar, dar feedback, alinear expectativas y comunicar cambios sin generar rumores, miedo o parálisis.
Capacidad de aprendizaje continuo
La cuarta es la capacidad de aprendizaje continuo. No se trata solo de adquirir nuevos conocimientos técnicos, sino de entrenar la flexibilidad mental, la curiosidad y la apertura al cambio. Las organizaciones que aprenden rápido sobreviven. Las que no, se rigidizan.
Qué cambia cuando hay crisis
En contextos de crisis, la capacitación no debería desaparecer, sino transformarse.
Cuando el entorno es inestable, las personas enfrentan miedo, incertidumbre, enojo y desgaste emocional. Pretender resultados extraordinarios con equipos emocionalmente agotados es una fantasía peligrosa.
En estos momentos, la inversión debería enfocarse especialmente en:
– Gestión del estrés y la presión.
– Toma de decisiones en contextos inciertos.
– Conversaciones difíciles, despidos, reestructuraciones y cambios de rol.
– Cohesión de equipos y reconstrucción de la confianza.
– Sentido de propósito y claridad de prioridades.
Capacitar en crisis no es negar la realidad. Es darle herramientas a las personas para atravesarla sin romperse y para sostener el negocio sin destruir el capital humano.
El error más caro
El error no es invertir en capacitación y que algo no funcione. El error más caro es no invertir, perder talento clave, aumentar el ausentismo, deteriorar el clima interno y pagar luego el costo oculto de la desmotivación y la desconexión emocional.
Las empresas que entienden esto no capacitan “cuando sobra tiempo o presupuesto”. Capacitan porque saben que su ventaja competitiva no está solo en la tecnología, los procesos o los productos, sino en la calidad humana de quienes toman decisiones todos los días.
En definitiva, capacitar no es un gasto que se justifica cuando todo va bien. Es una inversión que se vuelve imprescindible cuando las cosas se ponen difíciles. Y las organizaciones que lo entienden a tiempo no solo sobreviven a las crisis: salen fortalecidas de ellas.

Verónica Dobronich
Lic. En Relaciones Industriales, MBA en Gerenciamiento de Recursos Humanos.
Máster en educación emocional. Posgrado en Neurociencias para la educación.
Speaker, docente, CEO, facilitadora, coach, escritora. Especialista IE. +3000 charlas +20 países. TEDx. Creators Careers #1 2026/ 2025· LinkedIn🇵🇾HR Influencer #1 2025 | 🇦🇷 HR influencer #4 2025 | #1 2024 | #5 2023
